Qué ver en Cangas de Onís: puente romano y entorno

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Cangas de Onís es uno de esos destinos que merece detenerse más de un día. Capital histórica del Reino de Asturias, esta villa del oriente asturiano combina patrimonio medieval, naturaleza desbordante y una gastronomía que engancha desde la primera visita. Saber qué ver en Cangas de Onís implica entender que aquí conviven un puente romano que ha sobrevivido siglos, las cumbres del Parque Nacional de los Picos de Europa y una cultura local que se palpa en sus mercados y festividades.

Situada a orillas del río Sella, en pleno corazón de Asturias, Cangas de Onís recibe cada año a miles de visitantes que llegan atraídos por su entorno natural y su valor histórico. La villa es también la puerta de entrada a los Picos de Europa, lo que la convierte en un punto estratégico para quienes quieren explorar la Asturias más montañesa y auténtica.

Este artículo recorre los lugares que no conviene perderse, desde el monumento más fotografiado de la comarca hasta los rincones menos conocidos de sus alrededores. Tanto si planificas una escapada de fin de semana como una ruta más larga por el oriente asturiano, esta guía te ayuda a aprovechar al máximo el turismo en Cangas de Onís.

El puente romano de Cangas de Onís: símbolo de la villa

El puente romano de Cangas de Onís es, sin duda, la imagen más reconocible de la localidad. Aunque su nombre lleva a confusión, este puente medieval fue construido en los siglos XIV y XV sobre estructuras anteriores, y debe su apelativo popular a la antigüedad percibida de su arquitectura. Se alza sobre el río Sella con un arco ojival central de gran altura, y de él cuelga una réplica de la Cruz de la Victoria, emblema del Principado de Asturias.

Caminar sobre él es gratuito y accesible durante todo el año. Desde sus pretiles se tienen unas vistas espléndidas del río y del entorno verde que lo rodea, especialmente en primavera y otoño cuando los colores del bosque ribereño alcanzan su máximo esplendor. Al pie del puente, en la orilla, se puede bajar a la ribera del Sella para disfrutar del paisaje desde otro ángulo o simplemente sentarse a observar el agua.

Consejo práctico: las mejores fotografías del puente se obtienen desde la orilla opuesta, a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando la luz lateral resalta la piedra y refleja el arco en el río.

La Capilla de la Santa Cruz: el monumento más antiguo

A escasos metros del puente se encuentra la Capilla de la Santa Cruz, considerada uno de los monumentos más antiguos de Asturias y de toda la Península Ibérica. Fue fundada por el rey Favila en el siglo VIII sobre un dolmen prehistórico, lo que la convierte en un lugar con una carga histórica excepcional: bajo sus cimientos descansan más de cinco mil años de historia humana.

El interior es sencillo pero cargado de simbolismo. La visita permite ver el dolmen integrado en la estructura de la capilla, una superposición de culturas y épocas que resume buena parte de la historia de la región. La entrada tiene un coste reducido y merece dedicarle al menos media hora.

El casco histórico: calles, mercado y sidra

Recorrer el casco histórico de Cangas de Onís es una de las mejores cosas que hacer en Cangas de Onís si se quiere entender la vida cotidiana de la villa. Sus calles empedradas concentran tiendas de productos locales, sidrería tradicionales y pequeños restaurantes donde probar la cocina asturiana de primera mano.

Los lunes se celebra el mercado semanal, uno de los más animados de la comarca, donde agricultores y artesanos locales venden quesos, embutidos, miel y otros productos de la tierra. Es una oportunidad perfecta para llevarse a casa un recuerdo auténtico.

Algunos productos que no hay que irse sin probar:

  • Sidra natural servida en los chigres tradicionales de la zona
  • Queso de Cabrales, producido en los concejos vecinos y disponible en tiendas especializadas
  • Picadillo asturiano y otros embutidos curados de elaboración artesanal
  • Casadielles, dulces típicos rellenos de nuez y anís

Naturaleza y senderismo en los Picos de Europa

Cangas de Onís es la entrada oficial al Parque Nacional de los Picos de Europa, el más antiguo de España. Desde la propia villa parten rutas de senderismo adaptadas a distintos niveles, y a pocos kilómetros se encuentran algunos de los enclaves naturales más visitados del norte peninsular.

El lago Enol y la ruta de los Lagos

La ruta de los Lagos de Covadonga es una de las excursiones más populares del entorno. El lago Enol y el lago Ercina, a unos 13 kilómetros de Covadonga, ofrecen paisajes de alta montaña que sorprenden incluso a quienes los visitan por segunda vez. En temporada alta el acceso en vehículo privado está restringido y es necesario utilizar los autobuses lanzadera que parten desde Cangas.

El desfiladero de los Beyos

A pocos kilómetros al sur, el desfiladero de los Beyos es uno de los cañones más espectaculares de Asturias. La carretera que lo atraviesa discurre pegada a las paredes de roca caliza durante varios kilómetros, con el río Sella abriéndose camino en el fondo. También hay senderos que permiten recorrerlo a pie.

Covadonga: historia y espiritualidad a 10 kilómetros

A apenas diez kilómetros de Cangas de Onís se encuentra el Santuario de Covadonga, uno de los lugares más significativos de la historia de España. Aquí tuvo lugar en el año 722 la batalla que la tradición considera el inicio de la Reconquista, protagonizada por el rey Pelayo. El conjunto incluye la basílica neorrománica, la Santa Cueva con la imagen de la Virgen de Covadonga y el panteón real donde reposan los restos del rey Pelayo.

La visita a Covadonga puede combinarse fácilmente con la subida a los Lagos, convirtiendo la jornada en una de las más completas que se pueden hacer en el entorno de Cangas de Onís que visitar.

Actividades en el río Sella

El río Sella, que atraviesa la comarca, ofrece posibilidades de ocio activo para quienes buscan algo más que contemplar paisajes. El descenso del Sella en piragua es una actividad consolidada en la zona y muy popular en verano. El recorrido habitual parte desde Arriondas, municipio vecino, y llega hasta Ribadesella, aunque hay tramos más cortos adaptados a principiantes.

Además del piragüismo, es posible practicar:

  • Pesca deportiva en los cotos fluviales del Sella
  • Rutas en bicicleta de montaña por los caminos del concejo
  • Baño en zonas habilitadas de la ribera durante los meses de verano

Si el turismo activo es parte del plan, merece la pena combinar la visita con una parada en Qué ver en Ribadesella: playa, cuevas y rutas, localidad costera que se encuentra al final del descenso del Sella y que ofrece una mezcla de playa, prehistoria y gastronomía.

Preguntas frecuentes sobre Cangas de Onís

¿Cuándo es mejor visitar Cangas de Onís?

La primavera y el otoño son las épocas más recomendables. El paisaje está en su mejor momento, las temperaturas son agradables y hay menos afluencia de visitantes que en julio y agosto. El verano también es una buena opción, aunque conviene reservar alojamiento con antelación.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Cangas de Onís?

Para ver la villa con tranquilidad y realizar alguna excursión al entorno, lo ideal es al menos dos días. Con tres o cuatro días se puede combinar Cangas con Covadonga, los Lagos y la bajada del Sella.

¿Hay aparcamiento en Cangas de Onís?

Existen varios aparcamientos públicos en las afueras del núcleo urbano. En temporada alta el centro puede congestionarse, por lo que se recomienda aparcar en las zonas habilitadas y acceder al casco histórico a pie.

¿Es Cangas de Onís adecuada para viajar con niños?

Sí. Las rutas de menor dificultad, el descenso del Sella adaptado a familias, los mercados y el entorno natural la convierten en un destino muy versátil para viajes en familia.

¿Qué otros pueblos asturianos merecen una visita cercana?

Además de Ribadesella, Qué ver en Cudillero: el pueblo de colores asturiano es una de las visitas más populares de la región, especialmente para quienes quieren combinar costa e interior en una misma ruta por Asturias.

Conclusión: una villa que supera expectativas

Cangas de Onís concentra en pocos kilómetros cuadrados una cantidad notable de historia, naturaleza y cultura. Su puente medieval, la Capilla de la Santa Cruz, la proximidad a Covadonga y los Picos de Europa, y una gastronomía local de gran calidad la convierten en uno de los destinos más completos del norte de España. No importa si el viaje dura un fin de semana o una semana entera: Cangas de Onís siempre tiene algo más que ofrecer a quienes se toman el tiempo de explorarla con calma.

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