Girona es una de esas ciudades que sorprende desde el primer momento. Con más de dos mil años de historia, una arquitectura medieval extraordinariamente bien conservada y un centro histórico que invita a perderse por sus callejuelas de piedra, entender qué ver en Girona es el primer paso para aprovechar al máximo una visita que difícilmente se olvida. Si hay que resumirlo en pocas palabras: el Call judío, las célebres casas de colores que se reflejan en el río Onyar, la catedral y unas murallas con vistas panorámicas conforman el núcleo esencial de cualquier recorrido por la ciudad.
Girona forma parte de esa Cataluña interior que a menudo queda eclipsada por la costa, pero que guarda un patrimonio cultural y monumental de primer orden. La ciudad, atravesada por el Onyar y dividida entre una orilla moderna y un casco antiguo medieval, ofrece una experiencia de viaje que combina historia, gastronomía y arquitectura en un espacio muy compacto y cómodo para recorrer a pie.
A lo largo de esta guía se recorren los principales lugares de interés de Girona, desde el barrio judío medieval hasta los paseos junto al río, pasando por monumentos, museos y algunos consejos prácticos para organizar bien la visita.
El Call judío: el barrio medieval mejor conservado de Europa
El Call judío de Girona es, sin duda, uno de los conjuntos históricos más notables de toda la Península Ibérica. Este antiguo barrio hebreo, habitado entre los siglos IX y XV, se extiende por una red de callejuelas estrechas, escaleras de piedra y rincones sombríos que han llegado hasta hoy en un estado de conservación excepcional.
El corazón del barrio es el Museu d’Història dels Jueus, ubicado en el Centre Bonastruc ça Porta, que toma su nombre del cabalista y filósofo Nahmánides, una de las figuras más relevantes del judaísmo medieval europeo. El museo ofrece un recorrido claro y bien documentado por la historia de la comunidad judía en Girona, con piezas arqueológicas, inscripciones funerarias y materiales que ayudan a comprender cómo era la vida en este barrio hace más de setecientos años.
Algunas claves para visitar el Call judío de Girona:
- La entrada al museo tiene un coste reducido y permite acceso a exposiciones temporales.
- El mejor momento para recorrerlo es a primera hora de la mañana, antes de que lleguen los grupos organizados.
- Las calles Força y Sant Llorenç son las arterias principales del barrio y concentran la mayoría del patrimonio visible.
- Muchos de los edificios medievales conservan inscripciones en hebreo en sus dinteles.
Las casas del Onyar: la imagen más icónica de Girona
Si hay una imagen que identifica a Girona en todo el mundo, son las casas de colores suspendidas sobre el río Onyar. Pintadas en tonos ocre, rojo, amarillo y verde, estas fachadas se reflejan en el agua y crean una estampa que recuerda, por momentos, a Venecia o a las ciudades de colores del norte de Europa.
La mejor perspectiva se obtiene desde los puentes que cruzan el Onyar, especialmente desde el Pont de les Peixateries Velles, una estructura metálica diseñada por Gustave Eiffel en el siglo XIX. Desde este punto, la panorámica de las casas con la catedral al fondo es una de las más fotografiadas de toda Cataluña.
Passejar per les dues ribes del riu és, a més, una de les activitats més recomanades quan es tracta de pensar en qué hacer en Girona sense necessitat de seguir un itinerari estricte. Las orillas están conectadas por varios puentes y permiten un paseo tranquilo con vistas constantemente cambiantes.
La Catedral de Girona: una nave gótica sin igual
La Catedral de Santa Maria de Girona preside el casco antiguo desde lo alto de una imponente escalinata barroca de noventa escalones. Su nave gótica, construida entre los siglos XIV y XVII, es la más ancha de todo el gótico occidental, con 23 metros de anchura que crean una sensación de espacio y verticalidad impresionante.
El interior alberga el Tapís de la Creació, un tapiz románico del siglo XI considerado una de las piezas textiles medievales más importantes de Europa. El claustro, de estilo románico, conserva columnas esculpidas con escenas bíblicas y vegetales de gran calidad artística.
La visita a la catedral es una de las imprescindibles dentro de cualquier lista de lugares de interés en Girona y se complementa bien con un recorrido por el barrio episcopal que la rodea.
Las murallas y la Torre Gironella
Girona conserva un recorrido de murallas medievales que permite caminar sobre ellas durante más de dos kilómetros, con vistas al casco antiguo, los jardines interiores y, en días despejados, las montañas del entorno. El acceso es gratuito y el itinerario está bien señalizado.
En el extremo norte de las murallas se encuentra la Torre Gironella, el punto más elevado del recinto amurallado, desde el que se obtiene una vista de 360 grados sobre la ciudad. Es uno de los rincones menos masificados y, al mismo tiempo, uno de los más recomendables para entender la escala histórica de Girona.
Este paseo por las murallas es, junto al Call judío de Girona y las casas del Onyar, uno de los elementos que más valoran quienes visitan la ciudad.
El Barri Vell: más allá de los monumentos principales
El casco antiguo de Girona, conocido como Barri Vell, ofrece mucho más que sus monumentos más famosos. Explorar sus calles sin un itinerario fijo es, en sí mismo, una de las mejores cosas que hacer en Girona.
Algunos puntos de interés dentro del Barri Vell que merecen atención:
- Banys Àrabs: unos baños árabes del siglo XII en muy buen estado de conservación, con una sala principal coronada por una linterna de luz cenital.
- Monestir de Sant Pere de Galligants: una iglesia románica del siglo XII que hoy alberga el Museu d’Arqueologia de Catalunya.
- Plaça de la Independència: la plaza porticada de la parte nueva, ideal para sentarse a tomar algo y observar la vida local.
- Jardins de la Francesa: pequeños jardines colgados sobre las murallas, con vistas al río y a los tejados del centro histórico.
Cuándo ir y cómo organizar la visita
Girona es visitable durante todo el año, pero hay diferencias importantes según la época:
|
Temporada |
Características |
Recomendación |
|
Primavera (marzo-mayo) |
Clima agradable, poca masificación |
Ideal para visitar |
|
Verano (junio-agosto) |
Más turismo, calor moderado |
Visitar de mañana temprano |
|
Otoño (sept-noviembre) |
Luz especial, ambiente tranquilo |
Muy recomendable |
|
Invierno (dic-febrero) |
Frío, menos visitantes |
Perfecta para el casco histórico |
Girona se recorre cómodamente a pie en uno o dos días. La mayor parte de los lugares de interés están concentrados en el casco antiguo y la distancia entre ellos es muy reducida. Si se dispone de más tiempo, la ciudad es también un buen punto de partida para explorar otras localidades de la Costa Brava, como Qué ver en Tossa de Mar: villa medieval junto al mar, o incluso para acercarse hacia el sur por la costa hasta descubrir Qué ver en Sitges: playas, paseo y cultura.
Preguntas frecuentes sobre Girona
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Girona?
Con un día completo es posible ver los principales monumentos: la catedral, el Call judío de Girona, las murallas y las casas del Onyar. Para una visita más pausada, que incluya museos y paseos por el Barri Vell, se recomienda dedicarle dos días.
¿Es necesario pagar para entrar al Call judío de Girona?
Recorrer las calles del barrio es completamente gratuito. La entrada al Museu d’Història dels Jueus tiene un precio reducido, pero la visita al exterior del Call y sus callejuelas medievales no tiene coste.
¿Cómo llegar a Girona desde Barcelona?
El tren de alta velocidad conecta Barcelona con Girona en aproximadamente 35-40 minutos. También existe servicio de tren regional más económico con una duración de alrededor de una hora y media. El coche es otra opción, aunque aparcar en el centro puede resultar complicado en temporada alta.
¿Qué hacer en Girona más allá de los monumentos?
La oferta gastronómica de la ciudad es muy notable. Girona cuenta con varios restaurantes de referencia en la gastronomía catalana y una escena de mercados y bares de tapas que merece exploración. El Mercat del Lleó es una parada obligatoria para conocer la despensa local.
Girona, una ciudad que merece más de una visita
Girona no es una ciudad que se agota en una sola tarde. Su combinación de patrimonio medieval, historia judía, arquitectura románica y gótica, y una escala humana que invita a recorrerla sin prisa la convierte en uno de los destinos más completos del noreste de la Península. Saber qué ver en Girona es solo el punto de partida: la ciudad tiene la capacidad de sorprender a quienes ya la conocen y de cautivar a quienes la visitan por primera vez.
Tanto si se viaja con tiempo como si solo se dispone de unas horas, el Call judío, el río Onyar, la catedral y las murallas ofrecen una experiencia histórica y visual difícil de igualar en ciudades de tamaño similar. Girona es, en definitiva, de esas ciudades que se recuerdan.
